Cincinnati aguarda su poker de Ases

Los cuatro cabezas de serie aspiran, seriamente, a las semifinales

Federer busca redimirse en Cincinnati. Foto:Reuters

Federer busca redimirse en Cincinnati. Foto:Reuters

Cincinnati aspira a ser el primer Masters 1000 del año donde se crucen en semifinales los cuatro cabezas de series. Los cuatro ases del tenis mundial. En los 6 precedentes en torneos de este nivel siempre ha faltado, al menos uno.

Murray se quiere 'apuntar' a las semifinales de Cincinnati

En Indian Wells no estuvo Murray. Su lugar en las semifinales lo ocupó Del Potro. En Miami, el escocés volvió a faltar con su cita a las semis y fue Fish quien ocupó su lugar. (Por cierto, los cuartos de final de aquel Masters 1000 recuerdan al del Western and Southern Open).

En tierra batida, las cosas aún fueron más cambiantes. En Montecarlo Nadal y Murray disputaron su semifinal, pero la otra la ocuparon Ferrer y Melzer ante la ausencia de Djokovic, que no jugó este torneo y la eliminación prematura de Federer. En Madrid, nuevamente Murray se "peló" la penúltima ronda, y esta vez fue el sorprendente Bellucci quien ocupó esa plaza. En Roma, el ausente fue Federer, muy cumplidor habitualmente en sus quehaceres de los sábados.

Djokovic pasó con Stepanek

Y en Montreal sólo estuvo Djokovic ante el descalabro de sus compañeros habituales.

Los cuartos de final

El atractivo de los cuartos es innegable. Solo Ferrer ha faltado a su cita con el ranking oficial del torneo y 7 de los 8 mejores van a jugar esta tarde, (horario continental). En lugar del alicantino lo ocupa Gilles Simon, que es un Top 10. Así que no hay polizones en este barco. 

Simon pudo con Ferrer

La jornada masculina la abre Andy Murray, el hombre más perezoso de todos a la hora de jugar las semis, sólo ha estado presente este año en dos Masters 1000 a estas alturas de la película, Roma y Montecarlo y en ambas le 'tocó bailar con la más fea', el futuro ganador del torneo y el hombre más fuerte del campeonato, en Montecarlo, Nadal y en Roma, Djokovic. Así que, en 2011, no sabe lo que es jugar una final de Masters 1000. (Sí disputó la de Australia). Curioso, el caso del escocés, que sí ha estado en las tres 'semis' de los tres Gand Slams del año. A tres sets es menos vulnerable.

El británico se mide a Gilles Simon. Su balance en el cara a cara es muy positivo. 6-1. Además, le ha ganado en todo tipo de superficies y este mismo año le derrotó en Montecarlo y Madrid. El francés, un rival peligrosísimo para cualquiera y en cualquier superficie, no encuentra la manera de derrotar a Murray. En realidad, sus sistemas son parecidos. Jugadores de fondo, muy buenos defensores y con capacidad para cambiar el ritmo de cada jugada. Pero parece que Murray es una versión mejorada de Simon y tiene un saque superior. Buen día para volver a ver a Murray en las semifinales.

Nadal -Fish

En el segundo turno de la central, el que, a mi juicio, es el partido donde hay una mayor amenaza sobre el Póker de Ases. Nadal se mide a Fish.

Nadal no tiene muy buena cara en este torneo

En condiciones normales el norteamericano, después de sus demostraciones en el Olympus US Open Series, que lidera con 200 puntos, después de ganar en Atlanta, perder la final de Los Ángeles ante Gulbis y ser finalista también en Montreal, donde cayó con el todopoderoso Djokovic, al que, no obstante, fue el único capaz de arañarle un set. Su marcha en la gira americana es prácticamente impecable, si acaso, la derrota ante Gulbis, pero su problema hoy es Rafa Nadal. Nadal sigue siendo Nadal y aunque su bola no corre como en otras ocasiones, su revés se está quedando corto cada vez que aparece y no está siendo determinante en los momentos decisivos, el balear sigue siendo el favorito en los foros y en las casas de apuestas.

Ayer, Nadal derrotó a Verdasco en un partido sufrido, agonístico y con una igualdad que sólo rompió la ineptitud de Verdasco, que no la calidad del número 2 del mundo. El madrileño llevó todo el peso del partido e hizo todo lo bueno y todo lo malo. Nadal bastante hizo con acompañar a Fernando hasta las últimas consecuencias. Después del primer set, que se decidió en los últimos dos puntos del tiebreak, 7-6 (5), Verdasco tuvo ganado el segundo. Con 5-4 y saque se dejó romper y volvieron las tablas para dilucidar el vencedor en un nuevo tiebreak. Allí los golpes de Verdasco se impusieron a los de un pusilánime Nadal. 6-7 (4).

Verdasco regaló muchos errores no forzados

En el tercero y último, nuevamente Verdasco tomó ventaja y la volvió a desaprovechar. Con break arriba afrontaba dos saques que, de haberlos mantenido, le hubieran proyectado a su primera victoria sobre su amigo. Pero Nadal se sobrepuso, volvió a romper en un juego lleno de errores y nerviosismo del zurdo madrileño y otra vez a volver a empezar.

Ya en el tiebreak parecía que ninguno quería ser el ganador. Las primeras ventajas claras las tomó Nadal, que se plantó con 5-1 y dos minibreaks. Tiró dos bolas al limbo y regaló sus dos servicios con golpes sin profundidad ni mordiente alguna. Permitió llegar al 5-5 y, con el partido en el filo del match point Verdasco pareció renunciar a tal privilegio. Hasta 5 bolas de partido necesitó Nadal para sentenciar. Las jugó todas mal, pero Verdasco se empeñó en regalarse una y otra hasta que la aprovechara. Como Nadal se mostraba incompetente a tal fin, nuevamente tuvo que ser Verdasco quien bajara la cuchilla de la guillotina. 

Verdasco, nuevo look, mismos defectos

En resumen, Nadal dio muy poco de sí mismo. Pocos golpes ganadores, muchos nervios, muchas dudas y poca confianza en sus golpes y en su servicio. Pero si hay un jugador corajudo y persistente ése es el mallorquín. Si hay un jugador rebelde a la adversidad, es Rafa Nadal y las estadísticas le avalan. 

Nadal le ha ganado los seis enfrentamientos en los que se ha medido al norteamericano. El último precedente, relativamente reciente, en Wimbledon, se saldó con victoria del balear por 6-3, 6-3, 5-7 y 6-4.

 

Federer - Berdych

En tercer turno de la central, a continuación del Nadal - Fish, se miden Federer y Berdych. El suizo está ante su gran oportunidad de reivindicarse y mandar un aviso a navegantes; "papi no se jubila". Para eso, su reto es ganar a Djokovic y a Nadal, con quienes tiene un balance esta temporada desolador. No obstante, en su último enfrentamiento contra el serbio ya le advirtió que a los récords le salen canas y acaban en el congelador. Si no que se lo digan a él, pero ante la inminente llegada de un nuevo ciclo donde Djokovic parece querer jubilar todas las marcas de Federer y relegar a Nadal al papel secundario, el suizo quiere vender cara su piel y demostrar porqué ha sido un referente que quedará para la historia... y esta, aún no se ha acabado.

Antes, hoy concretamente, tiene que deshacerse de un peligroso rival. Tomas Berdych. El checo tiene un balance negativo con Federer de 9-3, pero mirado con otro ángulo, la perspectiva cambia. Berdych le ha derrotado en dos de sus tres últimos enfrentamientos, en Wimbledon y en Miami el año pasado... Y claro, 2-1 en 2010 no invita a las confianzas. Lo cierto es que ambos han llegado de paseo a los cuartos. Sin sobresaltos y con partidos fáciles. Con pocos minutos de juego y con sensaciones convincentes, peros sin rivales que les hayan complicado. Hoy la bola les va a venir más calentita. A ambos. 

El suizo se ha marcado éste trofeo en el calendario a fuego y Berdych, tan frío siempre, puede ser el iceberg que detenga al transatlántico, aunque parece que esta vez todo marcha viento en popa a toda vela hacia la gran semifinal que todo el mundo del tenis está esperando, Djokovic-Federer.

Djokovic - Monfils

Para finalizar, la central volverá a vivir un Djokovic - Monfils. Inevitable echar la vista atrás, pero no mucho. Hace escasos 7 días el  serbio se dio un festín como pocos se recuerdan en el mundo del tenis a costa de un francés que acabó chirriando la goma de sus zapatillas por las paredes de la pista como si fueran los pianos de un circuito. Y, valga el símil automovilístico, con el motor gripado y el chasis para el desguace. La paliza fue tan soberana que podría tener sus aristas en el enfrentamiento de hoy. Si el nuevo entrenador de Monfils, además de una estricta preparación física, que al vista está, y unas palmaditas en la espalda, reforzdas con frases como: "Gael tiene más potencial que Nadal"... podría aconsejar a su pupilo que cambie de estrategia esta vez si no quiere que lo vuelvan a sacar de la pista a palos. 

Monfils tendrá que buscar algún truco con la velocidad y los efectos de la bola si no quiere otro varapalo de los que hacen historia, aunque parece que, con todo su potencial, (que a vista de su entrenador no está mal), y toda su corpulencia, va a tener que plantear un partido más humilde y no un cruce de palazos a quemarropa, porque a eso, hoy, a Djokovic, no le gana nadie. Ni Gael

Resumen

Total, que ayer todos los favoritos pasaron ronda sin despeinarse, a excepción de Nadal. Federer no tuvo ni para calentar con Blake, Berdych despachó a Almagro sin mayores sudores, Djkovic facturó las maletas de Stepanek con más facilidades de las previstas. Monfils tuvo una tarde más plácida de la prevista con un Kohlschreiber que no se pareció en nada al de los días anteriores y Fish liquidó a Gasquet dando en la diana en cada punto de break que se le filtró al galo. Sólo Simon, que no partía como favorito con Ferrer, y Nadal, que pasó las de Caín y dio una sensación de limitación alarmante, pasaron ronda por el alambre. No obstante, día nuevo, partido nuevo, rival nuevo... nuevas emociones. Ni Simon ni Nadal van a entregar la cuchara. 

Queda abierta la partida. Cuatro ases en juego y cuatro rivales temibles para evitar el póker. ¿Quién da más?