Andy Roddick, adiós al Top 20

El ex-número uno ha estado entre los veinte mejores los últimos diez años

Andy Roddick a punto de perder el control
Andy Roddick a punto de perder el control

La marcha prematura de Andy Roddick del Western & Southern Open de Cincinnati por culpa del alemán Philipp Kohlschreiber supone el adiós del americano a las 20 primeras posiciones de la clasificación ATP. No será hasta el lunes cuando el americano amanezca fuera de los puestos que le han acogido durante los últimos diez años, sin embargo, la imposibilidad de poder defender los puntos de la semifinal que disputó el año pasado en el Masters 1000 Cincinnati ante Mardy Fish, hacen que la salida del actual nº15 del mundo del Top 20 sea ya la "crónica de una muerte anunciada".

El ascenso de Roddick fue rápido y por eso siempre ha dado la sensación de que es más mayor de lo que en realidad es. El de Nebraska cumplirá los 29 años el 30 de agosto, es un año más joven que Roger Federer y que el actual número uno de EE.UU., su amigo Mardy Fish. Sin embargo, es todo un clásico y, cada vez que llega fin de año, su nombre casi siempre está en los posibles candidatos a disputar la Copa de Maestros. Pero ahora sí parece que ha llegado el momento de tomárselo con la calma y aceptar que el nivel de Roddick ya no es el que era. En abril de este año salía del Top 10 y en junio caía en Wimbledon -no llega a cuartos de final de un Grand Slam desde Australia 2010. Se empezaba a abrir la puerta para salir de la élite ATP.

El 20 de agosto de 2001, tan sólo un año después de haberse proclamado campeón júnior del Abierto de Australia y EE.UU. en esa categoría, un Andy Roddick que aún no había cumplido los 19 años alcanzaba el puesto nº18 del ranking ATP. Necesitará otro año para alcanzar el Top 10, puestos que ocupa desde enero de 2003 a junio de 2006 y desde agosto de ese año al mismo mes de 2010. En total, casi 7 años en el Top 10. Además, desde finales de 2003 (con 21 años) hasta febrero de 2004, Roddick se convierte en el número uno del mundo; el americano más joven en conseguirlo desde 1973.

Un número uno muy merecido por alguien que se llevó los Masters de Canadá y Cincinnati, y el Abierto de EE.UU., el único Grand Slam de su carrera. El americano se convirtió en todo un referente de la década del 2000, el eterno rival de un grandísimo Roger Federer que se convirtió en su peor pesadilla y, probablemente, el responsable de que Roddick no consiguiese nunca otro Grand Slam (ha perdido un total de 4 finales contra el suizo, tres en Wimbledon y una en EE.UU.).

Roddick es todo un personaje, tan admirado por su tenis como por una arrolladora personalidad que seguro que no le ayuda a labrarse un buen futuro. Sin duda, puede dedicarse al mundo del espectáculo. Es el único tenista, junto a Chris Evert, en presentar el Saturday Night Show, una mítico programa de la televisión norteamericana en clave de club de la comedia. Antes de la irrupción de Novak Djokovic en las canchas, el título de entertainer de la ATP era en exclusiva para Roddick.

Sus imitaciones son de lo más visto en tenis en la red, un medio que Roddick también domina a la perfección, especialmente a través de su Twitter. Un arma de doble filo ya que, igual que le sucedía a Djokovic, muchos entendidos no veían más que a un "payaso" que jugaba bien al tenis pero que nunca llegaría a ser un auténtico campeón. Parece que en la época de los McEnroe, Connors, Anastase o Becker sí estaba permitido el espectáculo en la pista, pero la altísima competitividad de hoy en día hace que se mire con recelo a aquellos jugadores menos discretos.

Las múltiples lesiones y bajas de torneos de Roddick, no han ayudado mucho en su carrera a hacer saber al mundo que el atractivo joven que hace bromas y rompe raquetas es, en realidad, un gran jugador de tenis y uno de los mejores sacadores de la historia. En su trayectoria hay de todo: desde el desgarro abdominal que se hizo hace dos semanas mientras entrenaba, a malas posturas mientras dormía, pasando por motivos personales o virus en el estómago. Parece que siempre hay una excusa para Andy, especialmente en la temporada de tierra batida.

Otro motivo de "distracción", que acabó siendo un refuerzo muy positivo, es su mujer, la modelo Brooke Decker.

Roddick con Brooklyn Decker

Roddick ya había protagonizado relaciones muy mediáticas, como la que le unió a la cantante Mandy Moore, que igual que Decker, le acompañaba siempre en sus partidos, poniendo un toque de glamour que no se veía desde los tiempos de Brooke Shields y Andre Agassi.

Mandy Moore y Roddick

En 2009, Roddick "sienta la cabeza" y se casa con Brooke. Ese año viviría uno de los momentos más recordados de su carrera, una especie de "última oportunidad" que mantuvo en vilo a millones de espectadores de una de las mejores finales de Wimbledon que se recuerdan. Por tercera vez Roddick se disputaba la final de ese campeonato contra Roger Federer y volvía a perder, no sin dejar más récords para la historia.

Roddick puede presumir de ser el jugador que más juegos ha ganado en una final de Grand Slam, un total de 39. Además, entre 2004 y 2011, sostuvo el récord del saque más rápido con un servicio de 249 km/h (la actual marca de Ivo Karlovic es de 251 km/h).

El año pasado, Roddick volvió a firmar una gran temporada. Con la final de Indian Wells que perdió ante Ivan Ljubicic, volvía a disputar una final de Masters 1000 tras cuatro años sin alcanzar ninguna. Ganó en Miami tras imponerse a Rafa Nadal en semifinales y a Tomas Berdych en la final; y en Cincinnati, aunque cayó en semis, superó en cuartos a Novak Djokovic, un jugador al que ha superado en 5 de las 8 ocasiones en que se han enfrentado.

El balance de victorias de Roddick sobre Djokovic "El Invencible" es positivo, sin embargo, los números del americano contra Federer lo dicen todo: 20 derrotas por sólo 2 victorias. La primera fue en semifinales del Masters de Canadá en 2003, cuando todo le venía de cara a Roddick. Luego vendrían tres finales de Grand Slam, dos de Masters Series, dos rondas robin de la Masters Cup, una final en Bangkok, semifinales en Australia y cuartos de final del Abierto de EE.UU. Después de perder todo esto, Roddick superaba por fin a su bestia negra. En cuartos de final del Masters 1000 de Miami de 2008, Andy Roddick ganaba por fin a Roger Federer. El último juego, no apto para cardíacos, no tiene desperdicio... y la reacción de Andy tampoco.

Comentarios recientes