Federer avanza y hoy debutan el resto de estrellas en Cincinnati

Del Potro no pudo con Federer que se postula como la gran alternativa. Roger Federer es el primer tenista que se clasifica para los octavos de final 

Roger Federer es el primer tenista que se clasifica para los octavos de final del Masters 1000 de Cincinnati, el Western and Southern Open. El tenista suizo, que tenía, sin duda, el debut más difícil de los favoritos dio un recital y mostró su mejor cara, no sólo para despachar a Del Potro en dos sets, si no para enseñar algunos de los argumentos que le dan, con todo el derecho del mundo, el cartel de alternativa al único favorito claro que puede anunciarse en Cincinnati, Novak Djokovic.

El suizo, que jugó bien desde el fondo y aprovechó al máximo cada subida a la red, dominó a un argentino que hizo un gran partido, pero que no encontró el nivel suficiente para poder acceder a la siguiente fase y confirmarse como una alternativa. Le va a costar mucho a Del Potro coger una posición relevante en la ATP si cada vez que aparece un cuadro de un gran torneo se mide en primeras rondas con Djokovic o Federer.

Al final, 6-3 y 7-5 para un Federer al que se le abre muchísimo el cuadro y apunta, descaradamente a una semifinal preciosa ante el número 1 del mundo.

Blake y Berdych, también en octavos

Por su parte, la media alta del cuadro, se completaron dos partidos más de dieciseisavos de final. James Blake será el próximo rival del helvético en octavos. El norteamericano, con muchos altos y bajos, acabó con Fabio Fognini en un partido rápido y sencillo. 6-4 y 6-2.

El neoyorkino, que está en el ocaso de su carrera y que no parece en condiciones de dar la sorpresa, se medirá al gran candidato a desbancar a Nole y el único que le ha podido ganar un partido este año. Cincinnati, ya aguarda el encuentro con ansias de ver a uno de sus ídolos contra el gran Roger.

Por su parte, Berdych se impuso a Juan Mónaco en un partido que sólo tuvo historia en el primer set. El checo ganó el tiebreak y el argentino "entregó la cuchara" para dejarse llevar en el segundo. 7-6 (5) y 6-0. Berdych transita por la parte media alta del cuadro y ahora espera rival del enfrentamiento que se disputará en la marginada pista 7 entre Nico Almagro, que ayer derrotó a Albert Montañés e Ivo Karlovic. El caso del croata es un auténtico tema a estudiar por psiquiatras. Después de una temporada en la que se estaba mostrando incapaz de pasar una primera ronda, ha sido llegar el circuito americano y sacar el cañón para volver a convertirse en una amenaza real para cualquier oponente.

Karlovic, que ayer machacó a Mayer 6-1 y 6-3, es el típico tenista que si tiene el día no hay manera de hincarle el diente. Imposible con su servicio y peligroso al resto. Se juega todos los puntos, no entra al peloteo, no te deja coger ritmo y estás sometido al infortunio de si sus golpes tocan o no tu pista. Si van dentro no hay nada que hacer... y si van fuera tampoco. Ayer al alemán le tocó el día croata de cal y a él a correr al hotel a por la maleta.

Debuta la bestia

Hoy es día grande en Cincinnati, que presenta al resto de sus favoritos. Pero por guardar el orden establecido, empezaremos por el número 1. Novak Djokovic. El serbio, después de seguir sumando récords y de derrotar a Mardy Fish en su enésima final este año, (las ha ganado todas), hoy examina la progresión del joven talento norteamericano Ryan Harrison en el primer turno de la tarde en la Central.

El muchacho, aplicado y con una gran carta de presentación, después de estar haciendo un gran papel en la Olympus US Open Series, se presenta tras derrotar sin problemas y en dos sets 6-3 y 6-3 a Juan Ignacio Chela. Es muy probable que Harrison fuera una amenaza muy a tener en cuenta en cualquier otro geolocalización del cuadro, pero en la parte más al Norte, donde transita el número 1, parece haber un agujero negro que fagocita todo lo que pasa por allí.

Y en esa dirección se mueven Stepanek y Golubev. Ayer el checo, en el partido más intenso e igualado del día, se llevó por delante al gigantón Isner. Radek, muy en forma, rompió a Isner en su primera bola de break, justo en el momento en el que ésta significaba set point. 7-5.

El norteamericano, crecido, ante su público y entonado con el servicio, le devolvió el parcial en el segundo. 5-7. Y en el tercero el debate de quién iba a la siguiente ronda se alargó hasta el tiebreak. Al final, 7-4 en el juego decisivo y victoria agónica pero merecida de un Stepanek que también está dejando muy buenas sensaciones en la gira americana.

Hoy se medirá a Golubev, que dio la gran sorpresa de la jornada al derrotar a Stanislas Wawrinka. El suizo, que hizo un campeonato muy bueno en Montreal, se dedjó sorprender por el kazajo de origen ruso. Venció en el primer set, pero luego pedió los dos siguientes para acabar 3-6. 6-4 y 6-1.

Un poco más abajo, pero siempre en la parte más alta del cuadro, hoy se miden Feliciano López y Kohlschreiber en la pista 6. El toledano, que sigue afinado y puede hacer un gran papel en Cincinnati, se mide al verdugo de Roddick. El alemán, que acabó sacando de quicio al estadounidense en el primer gran partido del torneo, tendrá ante sí a otro gran sacador, pero con las ideas más claras que el de Nebraska y con mucha confianza.

El ganador de este reto se medirá al que venza en el Monfils - Dodig en el primer turno de la pista 3. El croata se llevó por delante a Gulbis, el intermitente letón, capaz de ganar en Los Ángeles y desaparecer en Cincinnati en primera ronda. Dodig, otra vez seguro y confiado en sus posibilidades, derrotó en dos apretados sets a Gulbis y será hoy el rival en el debut de Monfils. El francés, después del varapalo de los cuartos de final de Montreal ante Djokovic, vuelve a jugar un partido de tenis contra un rival vulnerable. En princpio, el favoritismo claro es para el parisino, pero ya nadie se fía del verdugo de Nadal en Canadá.

La parte baja

Los franceses van a ser los grandes animadores de la parte baja del cuadro. En la parte media baja, que comanda David Ferrer, hoy debuta el de Jávea contra Dimitrov, tercer turno de la Grandstand (la segunda pista en importancia del torneo). Al 60%, el alicantino debería sellarle el pasaporte al búlgaro.

Algo más abajo Gilles Simon se perfila como su rival en octavos con el permiso de Tipsarevic, pero parece que el serbio, muy centrado últimamente, va a poner caro el peaje. Simon se despachó ayer un partidazo ante Jurgen Melzer. Lo acabó ganando en tres sets y más de dos horas y veinte minutos. 6-7 (3), 6-3 y 7-5. El francés tuvo que remontar su derrota del primer set en el tiebreak y con mucho oficio consiguió colarse en segunda ronda.

Aquí se le va a presentar un Tipsarevic que viene de saborear por primera vez en su carrera el aroma de las semifinales de un Masters 1000 y parece que quiere repetir, aunque ayer pasó las de caín en un partido que se antojaba plácido y dulce como una siesta de verano y acabó en empacho nocturno y soñando en Elm Street. El compatriota de Simon, Roger-Vasseline, le dio un susto de muerte al serbio al que llevó al tiebreak en el tercero y a punto estuvo de poner de patitas en la calle con el 6-0 3-6 y 7-6 (5). Janko va a necesitar jugar al 100% todo el partido para poder confirmar sus buenas sensaciones de Montreal.

Otro francés de los que vienen pitando en norteamérica es Jo-Wilfred Tsonga. El de Le Mans se deshizo de Cilic en dos sets y volvió a dejar muy buenas sensaciones. Hoy juega ante el "local" Bogomolov, al que se le augura una mala tarde en el tercer turno de la pista 3.

Andy Murray

Una de las grandes incógnitas de la tarde es el británico Andy Murray. El escocés que viene por la parte media baja del cuadro, abre el fuego con David Nalbandián. El argentino, que está demostrando que los partidos de alto nivel le están quedando algo grandes, sigue siendo un hombre temido y respetado por su enorme talento, pero sus carencias físicas, cada vez más acuciadas, parecen lastrarle demasiado de cara a grandes gestas.

Hoy Murray, que perdió en primera ronda de Montreal un montón de puntos, tiene que demostrar que sus aspiraciones en el circuito americano son mucho más que las de ser un comparsa. Pero el calendario que le espera al británico es curvo y turbulento.

Pare empezar le ha salido espinas al debut con un hombre que le puede hacer mucho daño en la pista dura de Cincinnati. Los veremos en segundo turno de la Grandstand. Después, muy probablemente, el ganador se las verá con Tsonga. Mal cliente.

El sur del cuadro al son de la Marsellesa

Fish y Davydenko abren la jornada de la central para despejar la parte sur del cuadro infestada de franceses. El norteamericano, líder de la Olympus US Open Masters Series, finalista en Montreal y finalista aquí el año pasado, defiende muchos puntos y la bandera de ser uno de las opciones reales a la hegemonía de Djokovic.

Pero su calendario no ha sido ningún regalo para pasear en barca. Para empezar se medirá a un Davydenko que viene de ser el hombre que más veces le ha roto a Djokovic esta temporada en un sólo partido. Y tras eliminar con facilidad al ucraniano Stakhovsky, Nikolay puede ser un peligro latente para el número 1 estadounidense. Bolas calientes, para el bueno de Mardy para iniciar su singladura por Cincinnati.

Y de ahí hacia abajo hay más banderas francesas que en Tour. Un rival para cada gusto. Gasquet se mide al sudafricano Kevin Anderson. Richard ha llegado en buena forma, pero se encuentra ante un especialista de este tipo de pistas y un hombre que lleva preparando concienzudamente el circuito americano. Un partido sin pronóstico claro, pero que mostrará el estilizado revés del galo ante la solidez del africano.

La Davis en Cincinnati

Por la parte más baja habrá un doble duelo franco-hispano. Fernando Verdasco se medirá a Llodrá. El duelo de zurdos tiene pinta de ser un partido apasionante. Fernando parece mucho más en forma de cómo comenzó la temporada y su último enfrentamiento ante el galo no le puede traer peores recuerdos.

En Clermont-Ferrand Llodra fue el martillo pilón que aplastó a los españoles, y Verdasco una de sus víctimas, en el individual y en el doble. El juego de Llodrá se adapta mejor a este tipo de pista, y a pesar de ser un especialista del doble, su juego de ataque, persistente y machacón en la red, puede ser muy difícil de superar para un Verdasco que nunca le ha ganado en superficie rápida. Perdió con él en la Davis y en la moqueta de París en primera ronda de 2006. Sólo le ha vencido una vez, en la tierra batida de Hamburgo (2008).

Si Verdasco se midé a Llodra, Nadal lo hará con la habitual pareja de éste en la Copa Davis, Benneteau. En cualesquiera condiciones Nadal debería ganar a Benneteau, (siempre que no fuera un partido de dobles de Davis en pista ultra rápida), pero el juego de ataque del francés puede tener su intríngulis para el balear. No obstante, parece que Nadal, con una gota de sangre pendiendo de sus ojos, se ha marcado Cincinnati como el final de sus días de tormenta.

Cuando Nadal hace cruz y raya en un torneo es mejor salirse de su camino porque viene un ciclón. Y por ahí es posible que veamos al gran Nadal que todos esperan desde su derrota en Wimbledon. Su caída en primera ronda no ha hecho más que motivar al número 1 español, que sabe, además, que es muy posible que tenga un camino plagado de franceses hasta la final. No es descabellado pensar en un Benneteau, Llodra, Gasquet y Tsonga para ir haciendo boca para la Davis en dieciseisavos, octavos, cuartos y semis por Cincinnati. Déjá vu?

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