La superficie del US Open

El único Grand Slam que se ha disputado sobre hierba, tierra y pista rápida

Desde 1978 el Abierto de EE.UU. se disputa sobre DecoTurf
Desde 1978 el Abierto de EE.UU. se disputa sobre DecoTurf

Al contrario que otros Grand Slam más conservadores, como el de Wimbledon o Roland Garros, el Abierto de EE.UU. no teme a los cambios. Un torneo que pasó de la más absoluta exclusividad reservada a la élite norteamericana a idear la competición para que llegue a la máxima audiencia posible; el US Open es el único de los "grandes" que ha probado todas las superficies. Y sólo hay un hombre que haya ganado en las tres: Jimmy Connors.

HIERBA

El origen del US Open se remonta a 1881, cuando se jugaba en Newport, Rhode Island, sólo para hombres y sólo para miembros de la United States National Tennis Lawn Association, que vendría a ser la federación de clubs de tenis de EE.UU. de la época.

El Abierto de EE.UU. en Newport

En 1915, el Abierto de EE.UU. abandona Newport -aunque todavía a día de hoy sigue celebrándose el torneo del famoso Casino de Rhode Island- para trasladarse a Forest Hills en Nueva York. Pequeño descanso entre 1921 y 1923, que se disputa en Filadelfia, y de nuevo en 1924 en Forests Hills, hasta 1977.

Ya en la Era Open, en 1974, se repite la misma final que se había producido en Wimbledon de ese mismo año. Un jovencísimo Jimmy Connors, con apenas 22 años, se enfrentaba y ganaba a todo un clásico ya por aquel entonces: el australiano Ken Rosewall, que competía en una final de Grand Slam con 39 años.

TIERRA BATIDA

Al año siguiente de que Connors consiguiese el primero de los cinco US Open de su carrera, el norteamericano repite en la final pero se enfrenta esta vez al segundo español de la historia (el primero fue Manolo Santana) en ganar este torneo: Manuel Orantes.

Manuel Orantes celebrando su victoria en el US Open de 1975

En 1975 se cambia de la hierba a la tierra batida, con lo que parece lógico que gane el campeonato un español. Este "experimento" sólo duró tres años pero suficientes para que en 1976, Connors llegase a la final del US Open por tercera vez consecutiva y se llevase el título sobre HarTru o polvo de ladrillo. Connors nunca llegó a ganar Roland Garros pero hay que tener en cuenta que, entre 1974 y 1978, no pudo participar en el torneo francés por negarse a unirse a la ATP y "preferir" el World Team Tennis que organizaba su entonces manager Bill Riordan. Su victoria en el US Open de tierra batida confirma su versatilidad y nos deja para siempre la duda de qué hubiera pasado de haber podido jugar en el único grande que le falta a su palmarés de 8 Grand Slams.

PISTA RÁPIDA

A partir de 1978 se empieza a utilizar la que ha sido hasta el día de hoy la superficie por la que se conoce al Abierto de EE.UU.: la pista rápida. Concretamente la superficie dura de acrílico formada por diversas capas que combinan la fibra acrílica con la de vidrio, goma y sílice, que dan como resultado el denominado DecoTurf, de cuya fabricación se encarga la empresa norteamericana Decosystems. A diferencia de otras superficies duras, el Decoturf es algo más rápida, con un golpe más bajo, ya que produce menos fricción que otras variantes como el Rebound Ace, que se usó en el Abierto de Australia entre 1988 y 2007. Esta fricción depende del tamaño y la cantidad de arena sobre la que se pinte la pista, que en el caso del DecoTurf es más fina y mayor que en otras superficies duras.

El mismo año en que se instauró esta nueva superficie en el Abierto estadounidense, se volvió a cambiar de ubicación, esta vez al ya famoso Centro de Tenis del Flushing Meadows de Queens, Nueva York, rebautizado en 2006 como USTA Billie Jean King National Tennis Centre, en honor a la gran tenista norteamericana, y cuya pista central, desde 1997, lleva el nombre de otro grande: Arthur Ashe.

El Arthur Ashe Stadium en Flushing Meadows

La final de aquel 1978 la ganó de nuevo Jimmy Connors, otra vez contra el sueco Björn Borg. Lo cierto es que, entre la estupenda realización de la época, las raquetas de madera y el look de los jugadores, no parece que haya mucha diferencia entre este encuentro y el de 1976 pero sí la hay: se abría todo un abanico de posibilidades para los jugadores de golpe y de servicio potente, todo un filón para las estrellas norteamericanas del futuro como Andy Roddick, también conocidos como "cañoneros".

Si nos fijamos en las imágenes veremos que toda la superficie era verde. Muchos la recordarán aún así porque no se pinto la pista de azul hasta 2005. Se hizo porque sobre este color no refleja tanto el sol y es más fácil de ver la pelota, principalmente para las cámaras de televisión.

El afán de conseguir la máxima audiencia posible, hace que todas las pistas del Flushing Meadows, aunque descubiertas, tengan iluminación artificial, para poder alargar los encuentros tanto como sea necesario. El ejemplo más evidente de esta estrategia es la final femenina, que se atrasó hasta la tarde del sábado para que pueda tener una mejor franja horaria en las retransmisiones deportivas de EE.UU.

A la tercera parece que ha sido la vencida para el Abierto de EE.UU. y el DecoTurf es ya todo un clásico no sólo del Grand Slam sino de su campaña previa, como el Masters de Canadá y Cincinnati, que también utilizan esta superficie que se vanagloria de ser la más justa por ser un balance perfecto entre la tierra batida ideal para los jugadores del fondo de la pista y la hierba, clásica entre los de saque-volea. Puede que por este motivo también se utilizase en los Juegos Olímpicos de Beijing 2008 y Atenas 2004. Su uso en el US Open no sabemos si será justo o no pero lo cierto es Flushing Meadows es ya todo un clásico que nos deja imágenes espectaculares todos los años.

Atardecer en el US Open

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