Sloane Stephens empieza a codearse con las mayores

La joven americana Sloane Stephens, de tan solo 18 años de edad, se encuentra ya en los cuartos de final del Mercury Open

Sloane Stephens
Sloane Stephens

Se está hablando mucho de la decadencia del tenis americano, tanto masculino como femenino, y de la necesidad de buscar nuevos talentos que calcen los zapatos que dejan jugadores como Andy Roddick o las hermanas Williams. Un nombre que está sonando mucho en los dos últimos años es el de Sloane Stephens.

La joven de Florida, que cumplió 18 años en marzo, se ha tildado como "la nueva Serena", una etiqueta que seguramente le queda aún muy grande. Sin embargo, su color de piel, su atractivo físico, sus logros en dobles en la categoría júnior (3 Grand Slams con Tímea Babos en 2010: Roland Garros, Wimbledon y US Open) y, especialmente, las ganas de los medios de comunicación norteamericanos de no quedarse sin jugadoras del máximo nivel, han colgado ya el San Benito de "nueva Serena" a una jugadora que también pega fuerte y también tiene una constitución física muy beneficiosa tanto para su velocidad como para la potencia de sus golpes pero que, probablemente, no llegará nunca a ganar 13 Grand Slams.

Stephens y Babos en Wimbledon 2010

Stephens ha nombrado a Venus y Serena Williams y a Kim Clijsters como su inspiración. Y, aunque es posible que nunca alcance ese nivel, sí es cierto que la jugadora norteamericana está empezando a despuntar como una jugadora a tener en cuenta que se acerca mucho al Top 100 de la WTA (está en el puesto nº131).

La joven tenista ha demostrado ya que es una luchadora. En 2008 llegó a la final del Abierto de EE.UU. Junior Dobles junto a Mallory Burdette, en 2009 continuó ganando títulos de su categoría y hasta cuartos de final en individuales de Wimbledon, alcanzó el número 5 del ranking ITF júnior pero en el Abierto de EE.UU. no pudo rendir lo esperado debido al fallecimiento de su padre, John Stephens, un jugador de fútbol americano con quien no tuvo mucha relación hasta los trece años y que murió en un accidente de tráfico una semana antes de empezar el US Open.

Después de un excelente 2010 en categoría júnior, este año supone su salto al circuito WTA y no le ha ido nada mal. En Indian Wells jugó con una wild card y pasó la primera ronda, aunque cayó en segunda ante Caroline Wozniacki. Logró clasificarse para Miami y Houston donde cayó en primera ronda. En Estoril también se clasificó y llegó a segunda ronda. Ganó en el torneo ITF Reggio Emilia italiano, superando en semifinales a Sabine Lisicki (aunque seguramente la alemana no estaría del todo recuperada de la lesión que sufrió en 2010). Y consiguió clasificarse para Roland Garros. Hay que decir que, pese a ser americana, Stephens ha declarado en más de una ocasión que su superficie favorita es la tierra batida.

En el Mercury Open de Carlsbad (San Diego) se juega sobre pista rápida pero su victoria sobre Julia Goerges, nº20 de la WTA, y la retirada de su oponente, Tamira Paszek, en octavos de final, han proporcionado a Stephens sus primeros cuartos de final en un torneo Premier 5 de la WTA. En cuartos de final se enfrentará esta noche a Andrea Petkovic, por el momento nº11 del mundo. Sloane ya ha vencido a dos de las componentes del nuevo triunvirato alemán, sólo le falta Petkovic.

Gane o no en San Diego, su situación en el ranking reflejará el lunes su gran actuación en este torneo y se volverá a hablar de ella en los medios de comunicación norteamericanos. Podría superar incluso el hecho de aparecer en el Vogue Teen, anunciando una campaña sobre tela vaquera que se adapta al cuerpo de personas de construcción atlética como ella. Desde luego, si Sloane Stephens le acaban viniendo grandes los zapatos de Serena Williams, que se calce los de tacón porque, tal y como se puede ver en el vídeo del "Cómo se hizo", no lo hace nada mal.

Sloane Stephens en la campaña "Denim for every body"

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