Quién ganará la guerra psicológica

El peor enemigo de los favoritos al título del US Open está en su cabeza

Andy Murray tiene mucho que pensar
Andy Murray tiene mucho que pensar

Este año el nombre del futuro campeón del Abierto de EE.UU. es, más que nunca, un auténtico misterio. A excepción de Juan Martín Del Potro, que siempre puede -o nos gustaría que lo hiciera- volver al nivel que demostró en la final que se adjudicó en 2009, la lista de favoritos se reduce, por lógica, a los cuatro primeros clasificados del circuito ATP.

Los tres primeros -Novak Djokovic, Rafa Nadal y Roger Federer- ya saben lo que es ganar este Gran Slam; los tres están en forma (han estado presentes en todas las finales y semifinales de los grandes de este año) y todos son candidatos casi por igual, aunque el gran favorito es, como no, el número uno: Novak Djokovic. Sin embargo, toda esta lógica se puede desmontar en cuanto salga el cuadro definitivo del Abierto de EE.UU. Los cruces que se puedan producir tienen una importancia enorme, porque cada uno de estos tres tenistas, junto a Andy Murray, tiene su "fantasma" particular. Según quién se encuentre con quién y a qué altura del torneo lo haga, las posibilidades de ganarlo varían como de la noche al día.

La temida enfermedad del "bloqueo mental", el peor enemigo de un tenista, afecta ya a los cuatro mejores jugadores del mundo.

RAFA NADAL - NOVAK DJOKOVIC

Novak Djokovic consuela a Nadal

Uno de los mayores méritos de Rafa Nadal es el poder presumir de tener la mejor mentalidad del circuito, sin ningún lugar a dudas. Su capacidad no sólo para no dejar que le afecten las situaciones adversas sino para darles la vuelta, es su auténtico as en la manga.

El español todavía tiene cuatro victorias de ventaja en el cara a cara entre estos dos jugadores (16 a 12) pero se hace cada vez más evidente que las últimas victorias del serbio están haciendo mella en el juego del de Manacor. La superioridad de Djokovic esta temporada es indiscutible, sin embargo las derrotas de Nadal sobre tierra (Madrid y Roma) pesaron en la cabeza de Rafa en la final de Wimbledon.

Djokovic está ganando a Rafa en su terreno: cubre mejor la pista, resta de manera que ni el mismísmo Rafa Nadal puede devolver, le puede en tierra batida y, además, le está ganando la batalla psicológica. No me lo invento, lo dicen los números; por ejemplo: en la semifinal de Nadal contra Murray en Roland Garros, el escocés jugó de manera excepcional y tuvo más puntos de break que el español, sin embargo Nadal consiguió salvar un 83% de ellos (aquí siempre hay una mezcla de lo que uno gana y lo que el contrario pierde o "deja escapar"); en la final de Wimbledon contra Djokovic, el serbio consiguió el 83% de los puntos de rotura que tuvo a disposición mientras que Rafa sólo aprovechó la mitad. En las finales de este año, el porcentaje de puntos ganados al resto del serbio ha pasado de ser ligeramente mejor, a ser notablemente superior.

Hubo un tiempo en que a quien se le encogía el brazo ante Rafa Nadal era a Novak Djokovic. El ejemplo más claro fue la final del Abierto de EE.UU. de 2010. El serbio jugó una semifinal impresionante ante Roger Federer, su gran bestia negra de entonces, pero salió a disputar la final contra Nadal como si se conformase con haber llegado hasta allí, como si creyese que no iba a ser capaz de ganar. Una vez, tras una de las 16 derrotas frente a Nadal, Djokovic dijo: "La próxima vez voy a salir a la pista con dos raquetas. Es la única forma de ganarle". Ahora ya no le hace falta y Nadal lo sabe.

ROGER FEDERER - RAFA NADAL

Nadal consuela a Federer

Si los fallos de cabeza de Nadal en Wimbledon supusieron simplemente que hiciera una cantidad normal de errores no forzados en lugar de lo que nos tiene acostumbrados -un lujo que no se puede permitir ante el mejor jugador del momento-, lo de Roger Federer en Roland Garros fue, hablando en plata, para echarse a llorar. Sin desmerecer en ningún momento a Nadal, lo que se vió del suizo en la final parisina fue una sombra de lo que habíamos visto en la semifinal ante Djokovic. Fue capaz de hacer puntos impresionantes, como necesita hacer para ganar a Nadal, y capaz también de cometer errores infantiles totalmente impropios del hombre que más títulos de Grand Slam tiene en la historia del tenis. En esa final, tras perder por poco los dos primeros sets (7-5, 7-6), Federer se llevó el tercero 5-7 pero, como si no conociera a Rafa, estuvo esperando a que su oponente se derrumbase o no se sabe muy bien a qué y acabó perdiendo el cuarto por 6-1.

Más evidente aún fue su bloqueo en la semifinal de Miami de este año. Federer había ganado la Copa de Maestros de 2010 precisamente ante Nadal, había demostrado que era capaz de llegar sin problemas a las semis de un Masters 1000 pero en su encuentro contra Rafa perdió 6-3, 6-2 con 31 errores no forzados.

Nadal se ha impuesto a Federer un total de 17 veces por sólo 8 del suizo y se llevó esa mítica final de Wimbledon 2008 sobre una superficie en la que Roger era el rey (nunca antes le había ganado Nadal sobre hierba), lo cual duele. Pero si hubo un momento que acabó de cimentar la barrera psicológica de Federer ante Nadal, fue perder la final de Australia en 2009. Por segunda vez, había jugado bien y había aguantado cinco sets, pero había vuelto a perder la partida. El momento en que Federer acepta la bandeja de subcampeón pasará a la historia del tenis. Sinceramente, yo no he podido volver a verlo entero; esos planos al rostro de su mujer, ese Rafa Nadal que parece que tenga que disculparse por haber ganado, ese hombre destrozado...

NOVAK DJOKOVIC - ROGER FEDERER

Djokovic aplaude a Federer en el US Open 2007

Roger Federer ha ganado a Novak Djokovic 14 de las 25 veces que se han enfrentado. El serbio veía en el suizo a una auténtica "bestia negra", un obstáculo muy difícil de superar. Le consiguió ganar en semifinales del Abierto de Australia en 2008 pero a partir de ahí se lo cruzó otras dos veces en las semis de EE.UU. y perdió las dos (2008-2009). El tercer año consecutivo de enfrentarse en semifinales del US Open, Nole logró por fin imponerse a Federer con una victoria en la que ya se pudo ver mucho del Djokovic de hoy en día.

Este año, tres semifinales más, incluido el Abierto de Australia, y tres victorias para el serbio. Sin embargo, en Roland Garros volvieron los antiguos fantasmas del número uno del mundo. No se derrumbó como antaño y se supo reponer mucho mejor a los golpes de maestro de Federer, pero de cara al Abierto de EE.UU. le va a pesar el pensar que si Roger Federer juega su mejor tenis, Novak Djokovic no puede con él.

ANDY MURRAY - LA PRESIÓN

Andy Murray en Australia 2010

Andy Murray está empezando a salir de la quiniela de los favoritos de muchos seguidores del tenis. Ha perdido tres semifinales de Wimbledon seguidas, dos finales del Abierto de Australia también seguidas y otra del Abierto de EE.UU. en 2008.

En su caso podría bloquearse ante Nadal (como le pasa en Wimbledon), ante Djokovic (con quien perdió en Australia) o Federer (ante quien ha perdido en las otras dos finales de Grand Slam). El problema de Murray no es contra quien se enfrenta sino dónde lo hace. El escocés cuenta con seis títulos de Masters 1000, que vienen a ser una versión reducida de un Grand Slam, pero en las grandes ocasiones no es capaz de aguantar la presión.

Puede que el hecho de no estar en la papeleta de los favoritos al título o la experiencia de haber cedido ante la presión tantas veces, le ayuden en el Abierto de EE.UU. pero ya pensamos algo parecido cuando se embarcó en Wimbledon este año y, al final, lo único que pudo lograr es un primer set en la semifinal ante Nadal, donde demostró que tiene el nivel para ganar pero que no sabe mantenerlo.

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