Se buscan sucesoras de las Williams

El futuro del tenis femenino americano es oscuro

La caída de las hermanas Williams, que se han ausentado de la elite del tenis mundial femenino y no han puesto fecha de retorno tiene preocupada a la WTA. Conocedora de que el mercado americano es el más poderoso y que la falta de una referencia clara, se pierde mucho mechandaising.

La maquinaria se ha puesto en marcha en busca de los nuevos talentos que puedan devolver la ilusión a los aficionados estadounidenses, pero de entre el amplio abanico de jóvenes promesas, pocas jugadoras parecen ser los suficientemente fiables como para poder ilusionar al gran público.

Las jóvenes más valoradas

Se barajan muchos nombres como candidatas a entrar, al menos entre las 20 primeras, ya que, hoy en día, la mejor jugadora norteamericana es Bethanie Mattek-Sands, número 30 del ranking. De las jóvenes que están disputando ahora mismo el circuito, la primera que parecía que podría despuntar fue Melanie Oudin.

Oudin no acaba de despegarEn realidad, las grandes ilusiones que despertó la joven norteamericana fueron en 2009. Su espectacular US Open la postularon inmediatamente como la sucesora de las hermanas Williams y los medios de comunicación no se demoraron en vaticinar que pronto sería una Top 10. En realidad su torneo fue notable. Y se presentó en cuartos de final después de eliminar, consecutivamente a Dementieva, Sharapova y Petrova desde segunda ronda hasta octavos de final.

Fue una estrella fugaz. Su deslumbrante irrupció no tapó sus carencias. Es una jagadora con bastantes argumentos tenísticos. Buena derecha y buen revés, con un desplazamiento lateral notable y con capacidad atlética, pero en el tenis moderno nadie puede mantenerse entre las 20 primeras sin servicio. Sus deficiencias en el saque la tienen lastrada. Su primero es una pelota sin mucha fuerza y el segundo es un lastre que debe corregir si no quiere seguir retrocediendo posiciones.

Sus resultados en 2010 y 2011 son desoladores y parece que puede quedarse sólo en una promesa más.

Christina McHale

McHale es una de las más ilusionantes

Para muchos la más talentosa de las jóvenes americanas. El primero de sus avales es su juventud. 18 años. Se ha manejado con éxito en los torneos menores de la WTA y ya ha flirteado con algunas victorias en los Gran Slams de Estados Unidos en 2009, donde ganó a Polona Hercog, París 2010 o Wimbledon 2011. Además, ha conseguido derrotar a tenistas importantes. A su compatriota Oudin en 2010 o incluso a Azarenka, en el Kennedy Funding Invitational Tournamet. Este año, ha conseguido ganar su primer título ITF en Italia, pasar primera ronda en Wimbledon y derrotar a Daniela Hantuchova en la Family Circle Cup. Todavía es muy joven para ensalzarla, pero hay ganas de verla crecer y competir.

Sloane Stephens

Sloane Stephens dará que hablar

Es la jugadora junior más vistosa de Estados Unidos y una de las más mediáticas. De momento sus principales éxitos están dentro de su categoría, la júnior, pero parece que puede empezar a defenderse con bastante soltura en partidos WTA. Su talento se ha desarrollado especialmente jugando dobles. Ya que ha ganado Wimbledon, el US Open y Roland Garros, todos ellos en 2010, como júnior y con su pareja, la húngara Tímea Babos. En 2011 está completando campeonatos ITF, pero puede que su potencia física le lleve a dar un paso al frente. Sober su juego, hay pocas dudas en cuanto a la calidad de sus golpes, pero parece fágil mentalmente. En individuales, y todavía en categoría júnior, ha jugado semifinales del US Open y cuartos en París y Londres. Ha ganado este año su primer título en el circuito ITF, la Camparini Gioielli Cup.

Otras candidatas

Apostar por la juventud siempre puede salir muy bien o muy mal, porque cualquier distracción o cualquier golpe de suerte te puede alejar del éxito o guiarte directamente a él.

Después de repasar a las tres jugadoras que están más altas en las quinielas, hablaremos de otras que también tendrían opciones de se estrellas a medio plazo, como, por ejemplo, Vania King.

Vania King es una excelente doblista

King está demostrando su calidad como doblista, ya que sabe lo que es ganar en dos ocasiones un Grand Slam, pero sus resultados como jugadora de individuales dejan mucho que desear. No obstante, con Yaroslava Shvedova, la kazaja, King ha logrado alzarse con Wimbledon en 2010 y a continuación el US Open.

King con su primer gran éxito, Wimbledon

Coco Vandeweghe

Es otro claro caso de gran esperanza americana que parece haberse estancado en su salto a la elite de la WTA. Su primer y sonoro éxito fue ganar el US Open júnior de 2008. Lo hizo, además, con autoridad, después de no perder ningún set a lo largo de todo el torneo. En 2009 dio el paso al profesionalismo, pero fue acumulando eliminaciones el primera ronda casi en todos los torneos que jugó. Pudo conseguir dos títulos ITF, pero sus resultados cada vez que aparecía en la WTA eran desoladores. Su mejor resultado fue en Japón, en el Toray Pan Pacific Open, 2010. Allí consiguió meterse en semifinales donde sólo pudo con ella la hoy número 4 del mundo Victoria Azarenka. Hasta entonces había derrotado a jugadoras como Julia Görges o Aravane Rezai, (entonces la número 18 del mundo). Pero no parece que pueda romper y materializar el dominio que ejercía como júnior.

Coco es otra de las grandes atracciones americanas

Existen otras alternativas, y jugadoras como Madison Keys, con 16 años, está llamada a ser la siguiente gran júnior americana, pero le queda lejos, todavía dar el salto al gran circo de la WTA.

En definitiva, pocas opciones de presente o de futuro a corto plazo y muchas ilusiones en un futuro, bastante oscuro.

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