El paradigma de las jóvenes promesas: Laura Robson

¿Demasiado tarde para ser promesa con 17 años?

¿Todavía no sabes quién es Laura Robson? Pues casi llegas tarde. Seguro que el nombre es familiar, aunque no se sepa muy bien cuál es el mérito, qué ha hecho para que se hable tanto de ella; por qué una jugadora, que es la nº185 del ranking de la WTA, ocupa portadas por llegar a segunda ronda de un Grand Slam. La "niña mimada" de Wimbledon es el ojito derecho de la prensa británica, cuando ni siquiera es la número uno de su país -es Elena Baltacha- y cuando ni siquiera nació en el Reino Unido (se mudó allí con 6 años pero nació en Melbourne, Australia).

Tal y como sucede con jugadores como Milos Raonic o Bernard Tomic, con Robson parece difícil hablar de "promesa". Se espera tanto de estos jugadores que de un año a otro pueden pasar de ser "grandes talentos" que lo van a ganar todo, a ser un nombre más para el recuerdo; porque, hagan lo que hagan, se espera tanto de ellos, que nunca llegarán a conseguir todo lo que se preveía que consiguieran. El Reino Unido, igual que sucede en Australia con Tomic, necesita un nuevo héroe YA. Estos países, sedes de Grand Slams, necesitan volver a escribir la historia que ellos comenzaron.

Laura Robson y Maria Sharapova

Laura Robson cumplió los 17 años en enero de este año. A esa edad, Martina Hingis, Maria Sharapova o Venus Williams, ya habían jugado y ganado finales de Grand Slam. Sin embargo, la británica no había conseguido, hasta este año, ganar su primer partido en un "grande" y pasar a segunda ronda donde cayó ante una de las finalistas del torneo, Maria Sharapova. Un resultado más que decente, especialmente si tenemos en cuenta que, a excepción de Petra Kvitova en la final, fue la jugadora que más guerra dio a la rusa durante esta edición de Wimbledon. En su partido llegaron al tie break, aunque Maria recordó que no hay que fiarse de las niñas de 17 años y acabó llevándose el encuentro.

Los tiempos en que una final del Abierto de EE.UU. se disputaba entre dos jugadoras de 17 años recién cumplidos, han pasado a la historia. Eso fue en 1997, con Martina Hingis y Venus Williams como protagonistas. Dos jugadoras cuyos padres se empeñaron en que sus hijas fueran campeonas, casi antes de que nacieran; una lleva el nombre de la mejor tenista de la historia, Martina Navratilova, y la otra el de uno de los trofeos más prestigiosos del tenis, el Venus Rosewater Dish de Wimbledon. Hoy en día, hay muchos más padres que han seguido este ejemplo, y no sólo ellos, también federaciones, como la estadounidense o la australiana, están forjando nuevas campeonas que puedan competir con toda una generación de jugadoras rusas y de países del Este que dominan hoy en día el ranking WTA.

Laura Robson es uno de estos "productos" -con todos los respetos- ideados para fabricar tenis. Con 10 años ya tenía firmado su contrato de representación con la agencia Octagon, y a los 11 ya estaba patrocinada por Adidas.

Laura Robson en Wimbledon 2008

Los resultados no se hicieron esperar. Debutó en el circuito ITF en 2007, con 13 años, en su primer torneo pasó de la previa a cuartos de final y en octubre ganó su primer título. Su mejor resultado sería, sin embargo, en 2008 cuando consiguió el campeonato de Wimbledon Junior. Ese año era la jugadora más joven de las que competían, y se llevó el título, sin ser cabeza de serie, ante Noppawan Lertcheewakarn.

Después de eso, final Junior en Australia en 2009 y 2010, y semifinales en EE.UU. en 2009. En Wimbledon 2010, recibió una wild card del torneo pero perdió en primera ronda contra Jelena Jankovic. Ese mismo año, disputó la Copa Hopman junto a Andy Murray, con quien alcanzó la final. Allí, ganó su encuentro contra Mª José Martínez Sánchez pero perdieron en dobles y la pareja española, con Martínez y Tommy Robredo, se llevó el título.

Andy Murray y Laura Robson

Robson ya juega en la liga de los mayores, aunque empieza a notar lo duro que es competir al máximo nivel. Este año se lesionó en la Copa Hopman 2011 y no pudo competir hasta Abril. Después de Wimbledon ha estado descansando y su último torneo fue la semana pasada, en el Challenger Woking-Foxhills de pista rápida, donde quedó finalista ante Johanna Konta. Ahora tenía que jugar en Gales, en el Challenger de Wrexham, pero parece que se ha retirado del torneo antes de empezar.

¿Demasiado para Robson? Como decíamos antes, los tiempos han cambiado. Esas niñas prodigio que ganaban en el circuito WTA con 16 y 17 años, ya no se ven. Por fortuna, ya no hay Capriatis o Hingis; jugadoras que llegaron a lo más alto tan rápido, que se cayeron de allí casi a la misma velocidad.

Laura Robson puede que nunca pase de ser una promesa pero, a día de hoy, es la jugadora más joven del Top 200; con su sólido saque y su 1'80 de estatura, esta zurda que golpea fuerte, puede plantarle cara a cualquier Top 10. Tendrá, eso sí, que hacer oídos sordos a lo que se espera de ella, porque si no, necesitará ganar la soberbia de jugadores como Tomic para poder sobrevivir. Con ejemplos de tenistas como Francesca Schiavone o Serena Williams que ganan Grand Slams rozando la treintena, creemos que Robson puede cumplir aquello que le han hecho prometer: devolver el tenis británico femenino a lo más alto.

LA APUESTA del día

Comentarios recientes