Una corona para ocho reinas

Cinco de ellas debutan en unos cuartos de París

Maria Sharapova
Maria Sharapova

El torneo femenino de Roland Garros está más abierto que nunca. Solo dos de las ocho cuartofinalistas saben lo que es ganar en París, Francesca Schiavone (2010) y Svetlana Kuznetsova (2009). El resto, menos Maria Sharapova, tampoco tienen en su haber ningún Grand Slam.
De este modo, además de las tres ya citadas, Victoria Azarenka, Marion Bartoli, Andrea Petkovic, Anastasia Pavlyuchenkova y Na Li se disputarán ser la reina de París y salir coronada el próximo sábado.
Uno de los datos más significativos de este Roland Garros es que ninguna de las tres primeras favoritas, Caroline Wozniacki, Kim Clijsters y Vera Zvonareva, han llegado a las rondas finales.

Kuznetsova y Bartoli. La rusa, campeona en 2009m ha reencontrado en París su mejor tenis, ya que antes del torneo había caído en la primera ronda de Madrid y Roma. Ya en Roland Garros ha ido superando sus compromisos con gran solvencia y hasta su partido en octavos ante Daniela Hantuchova, la rusa no había cedido ni un solo set y solo había encajado 15 juegos en tres partidos. Kuznetsova ha vuelto a encontrarse con su potente derecha y juega sin ningún tipo de presión, ya que ya sabe lo que es levantar la copa en la final.
Todo lo contrario es lo que le pasará a su rival en el encuentro de mañana y si sigue adelante en los próximos que le queden. La francesa Marion Bartoli juega bajo la presión de un público que quiere ver triunfar, nuevamente, a una jugadora local. Bartoli, número uno francesa, ha alcanzado los cuartos de final seis años después que lo hiciera la última tenis local, Mary Pierce. La gala está muy motivada y ha ganado partidos difíciles gracias al apoyo de su público. Está en los cuartos gracias a la retirada en octavos de la argentina Gisela Dulko, cuando ganaba la primera por un set a cero. Pero donde más sufrió Bartoli fue en la tercera ronda ante la alemana Julia Goerges. Su juego a dos manos le está funcionando muy bien y mete mucha presión a sus rivales con el resto.
Ahora habrá que ver que es lo que puede hacer ante los potentes golpes de Kuznetsova. Hasta el momento se han enfrentado en tres ocasiones, con dos victorias para la rusa por una de la francesa. Ninguna de ellas ha sido en tierra.

Schiavone y Pavlyuchenkova. La tenista italiana es la actual campeona de Roland Garros y está a solo tres partidos de revalidar el título. Pese a no llegar en su mejor momento, Schiavone siempre se crece en las citas grandes y Roland Garros no ha sido una excepción. Ha ganado a rivales de la talla de Shuai Peng y Jelena Jankovic y ha vuelto a demostrar que sus variados golpes hace mucho daño en la tierra. Ha ido progresando gracias a un tenis ingenioso, que se aleja de los estereotipos del golpeo actual. Con un gran físico, Schiavone venderá cara su derrota. En semifinales podríamos asistir a un encuentro entre las dos únicas vencedoras en París.
Para eso tendrá que imponerse a la rusa Anastasia Pavlyuchenkova, que en octavos se deshizo de su compatriota y número tres del mundo, Vera Zvonareva. Pavlyuchenkova es una jugadora muy segura desde el fondo de la pista, con buenos golpes de derecha y de revés. Una jugadora completa que le gusta jugar en tierra y que esta temporada ha ganado en confianza en su juego. Es la primera vez que se ha clasificado para los cuartos de un Grand Slam y quizás eso le pase factura.
Schiavone y Pavlyuchenkova se han medido en tres ocasiones, con dos victorias para la italiana y una para la rusa.

Azarenka y Li. Quizás se trate del cuarto de final más igualado. Azarenka es una de las jugadoras que más en forma está en este tramo de temporada y la favorita en las casas de apuestas para el triunfo final. La tenista bielorrusa, cuarta favorita, llegó a París avalada por el título en Marbella, la final en Madrid y los cuartos en Roma. Azarenka ha aprendido a ser paciente y su juego ha ganado enteros. Ya no comete tantos errores no forzados y obliga a su rival a jugar a un gran nivel para poder ganarla. De momento no ha perdido ningún set y está demostrando que sus golpes pueden desmoronan a cualquiera. Habrá que ver si su físico, uno de sus puntos negros en los torneos largos, le permiten brillar en París.
Su rival el cuartos, la china Na Li, la tiene tomada la medida y se ha impuesto en tres de los cuatro duelos entre ambas. Eso sí, ninguno de ellos en tierra batida. Li ha sido semifinalista en Madrid y Roma, demostrando que el bache en su juego después de la final del Open de Australia ha desaparecido. La china es ahora mucho más solida con sus golpes desde el fondo de la pista. A un gran revés natural se le suma una potente y angulada derecha y un servicio que ha ido mejorando con el paso del tiempo. Por el camino ha dejado a rivales de la talla de Petra Kvitova o Sorana Cirstea.

Sharapova y Petkovic. La tenista rusa quiere conseguir en París el único Grand Slam que le falta en su vitrina y sabe que es su gran oportunidad. Sharapova ha salido airosa de varias situaciones adversas en esta edición y eso le ha hecho ganar más confianza en su tenis. En segunda ronda se repuso de un set abajo y 4-1 en el segundo set y en los octavos ante la polaca Radwanska ha salvado cinco bolas de set en el segundo parcial. La rusa viene también de ganar en Roma y su tenis ha subido enteros gracias a que ha logrado controlar su servicio y cometer menos dobles faltas, así como que ha logrado moverse mejor en la pista, favoreciendo un golpeo de bola más contundente y seguro.
No lo tendrá fácil ante la alemana Andrea Petkovic, que pese a ser novata en unos cuartos de un Grand Slam, está realizando una gran temporada. La alemana ganó hace una semana en Estrasburgo y su juego se adapta a l perfección a la tierra. Es una tenista rocosa, a la que cuesta hacer un punto, se mueve muy bien por la pista y tiene una derecha demoledora. Petkovic ha tenido que salvar partidos complicados a tres mangas, el último de ellos ante Maria Kirilenko en octavos. Habrá que ver si los nervios no la perjudican y es capaz de echar a Sharapova de un Grand Slam, como ya lo hizo este mismo año en Australia.
De momento, ambas tenistas se han medido en tres ocasiones, con dos victorias para la exnumero uno rusa.

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