El saque de cuchara

O cómo humillar a tu rival

Michael Chang
Michael Chang

Desde sus inicios, el tenis siempre ha sido un deporte de caballeros. Tanto el público como los tenistas se tenían un enorme respeto y, al contrario que ocurre en otros deportes, nadie abucheaba o vitoreaba los errores del rival. Las peleas eran extrañas en el circuito y los partidos discurrían con la mayor deportividad. Pero todo llega a su fin, y, probablemente, con la llegada de John McEnroe al panorama tenístico, esta gran virtud del tenis comenzó a desaparecer.

A día de hoy en los torneos se grita durante los puntos, los teléfonos móviles interrumpen y los tenistas discuten una y otra vez entre sí, o con el juez de silla. Incluso se encaran con el público en ocasiones. En la actualidad el tenis es un deporte muy competitivo, donde solo los mejores consiguen grandes premios y reconocimiento, y los nervios están a flor de piel.

Así, no es extraño que en el circuito haya enemistades desde hace tiempo. Producto de esto, apareció tiempo atrás el saque más humillante que existe en el tenis, el saque de cuchara.

El tenista que ejecuta un saque de cuchara puede tener 2 objetivos: buscar la sorpresa del contrario o ridiculizar al rival y reírse de él. Lo habitual es que el tenista que lo recibe, en la gran mayoría de ocasiones pierda el punto.

El saque de cuchara tiene una mecánica sencilla aunque difícil de ejecutar con la perfección que requiere, debido a la distancia desde la línea de fondo a la red. Como bien se entiende por su traducción inglesa (underarm serve), el golpeo de raqueta y bola se produce a la altura de la cintura, como si de un golpe de drive se tratara. Además, se le imprime al saque cierto efecto de retroceso para que caiga lo más cerca posible de la red y al botar se frene, haciendo mucho más difícil que el contrario llegue y devuelva la bola.

Posiblemente el jugador más recordado por este hecho sea Michael Chang. Durante su partido de Roland Garros 89 con Ivan Lendl sufría de calambres y tremendos problemas físicos, por lo que su estrategia se basó en tratar de distraer al checo mediante jugadas poco convencionales. En el 5º set del partido a Chang se le ocurrió la idea de hacer un saque de cuchara, el cuál sorprendió a Lendl y le hizo ganar el punto, además de terminar de desconcentrarlo totalmente. Sus tácticas dieron el fruto deseado, ya que acabó ganando ese partido y, posteriormente, el torneo, siendo el jugador más joven en lograrlo.

A pesar del monumental enfado de Lendl tras ese partido, no es el checo el jugador más idóneo para quejarse al respecto de la utilización del saque de cuchara. En 1.984, en Dallas, durante su partido con John McEnroe el checo le hizo lo mismo que Chang le haría a él años después. El norteamericano, como se aprecia en el vídeo, ni se imaginaba lo que se le venía encima. Ese partido también fue ganado por el jugador que hizo el saque de cuchara, Lendl. El motivo que le llevó a realizarlo fue las continuas interrupciones y malos modos de McEnroe, algo habitual en él dado su conocido mal carácter.

En los últimos años, el caso más significativo lo protagonizó el croata Ivan Ljubicic, cuando en el torneo de s-Hertogenbosch de 2.007 hizo un saque de cuchara en su primer match point. El rival era el francés Gael Monfils, y se comenta que sufría dolores y que ya había dejado de pelear por el partido, por lo que no se tomó a mal la "genialidad" de Ljubo.

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