Sorpresa, sorpresa

Numerosos favoritos eliminados en Miami

Andy Murray
Andy Murray

Este Sony Ericsson Open 2011 está resultando el torneo con más eliminaciones de cabezas de serie de los últimos tiempos. Resultados sorprendentes se dan en cada jornada de tenis en Miami. Jugadores con ranking mucho más alto que sus rivales les ganan con comodidad. Tenistas que casi no habían obtenido victorias sobre hard en su carrera, derrotan a especialistas de la superficie. ¿Qué está pasando?

El primer partido que hizo saltar todas las alarmas fue el que enfrentaba a Paolo Lorenzi con el croata Ivan Ljubicic. El italiano es un jugador de 29 años, especialista de la tierra batida, como la mayoría de sus compatriotas, y que nunca ha conseguido nada destacable a nivel ATP. Enfrente otro veterano ilustre, Ivan Ljubicic, con su poderoso servicio por bandera que le llevó a ganar Indian Wells en 2010. El resultado final, 7-6 6-1 para Lorenzi, totalmente inesperado.

La joven promesa australiana, Bernard Tomic, llegaba a Miami con una wild card. La presencia del prometedor tenista siempre es un reclamo para los aficionados, que desean verlo en acción y comprobar si, como se dice, el chico va para figura. El sorteo le deparó una primera ronda muy sencilla, a priori, pues el elegido para enfrentarse a Tomic era un español de rango bajo, Pablo Andújar. El partido concluyó con el pase a la siguiente ronda del jugador español.

andujar

Nikolay Davydenko es un tenista excepcional, un top 5 cuando se encuentra a tope. Jugaba su primer partido ante el sudafricano Kevin Anderson, un jugador altísimo, con buen saque, pero escaso talento con la bola en juego. Davydenko ya ganó aquí en 2008 y su juego se adapta perfectamente a las condiciones, pero el resultado de su choque con Anderson fue una contundente victoria del sudafricano por 6-4 6-3.

En la siguiente jornada de partidos, se enfrentaban el francés Adrian Mannarino, un joven talento emergente que se encuentra muy cómodo jugando sobre hard, y el veterano español Rubén Ramírez-Hidalgo, un tenista que lo poco que ha conseguido en su carrera lo ha logrado sobre tierra batida. Al final del partido parecía que se habían intercambiado las personalidades, ya que venció Rubén por 6-2 en el 3er set.

Si la primera ronda había deparado resultados sorprendentes, la segunda no iba a comenzar de distinta manera. El escocés Andy Murray, nº5 del mundo y finalista en 3 torneos Grand Slam, jugaba contra Bogomolov Jr., tenista 117 del ranking ATP, que juega bajo la bandera americana y que, a sus 27 años, no ha conseguido nada destacable en el circuito. El resultado fue una victoria sin contemplaciones por 6-1, 7-5, pero para Bogomolov.

Sin habernos recuperado del shock ante semejante sorpresa, en la pista de al lado Marcel Granollers le endosaba un 6-0 espectacular al suizo Stanislas Wawrinka. La diferencia de calidad entre ambos jugadores es enorme, y cuando Wawrinka ganaba el segundo set, todo parecía que volvería a la normalidad. Pero no, fue el español el que ganó el partido finalmente por 6-0 6-7 6-3.

Y como colofón final a la jornada, Pablo Andújar volvía a ganar, en este caso a Fernando Verdasco, nº9 del mundo. Y no, Andújar no va para figura de este deporte. Es un luchador pero no ganará Grand Slams ni Masters.

Para completar los resultados sorprendentes, 2 partidos más dejaron con la boca abierta a los aficionados. Carlos Berlocq eliminaba al letón Gulbis. Berlocq había ganado en primera ronda a Jack Sock, un jugador de 18 años. Pero anteriormente, en toda su carrera, el argentino Berlocq solo había ganado un partido ATP en hard. Gulbis, por contra, es uno de los jugadores con más talento (y peor cabeza) del circuito para jugar sobre pista rápida.

El otro partido que acabó con marcador inesperado fue la derrota del ídolo local, Andy Roddick, ante el uruguayo Pablo Cuevas. Roddick era el defensor del título que consiguió en 2010, y este año ya había ganado el torneo de Memphis. La diferencia de nivel entre él y Cuevas, especialmente en hard, es abismal. El resultado fue 6-4 7-6 para el jugador uruguayo.

¿Es habitual que se produzcan tal cantidad de resultados sorprendentes en un torneo ATP? Siempre es posible, ya que cada partido es un mundo, pero no es nada corriente. Pero el torneo de Miami presenta unos condicionantes muy fuertes que, sin duda, ayudan a que tenistas muy favoritos para ganar, no puedan desarrollar su juego y acaben perdiendo.

En primer lugar hay que destacar la velocidad del juego. Simplemente viendo las imégenes de cualquier partido de los que se disputa aquí, se puede apreciar claramente como los saques ni los golpes son definitivos. La bola no corre y los tenistas llegan con mucha comodidad a devolverla. Casi parece más que se estuviera jugando sobre tierra batida que sobre hard. En estas circunstancias, jugadores especialistas de tierra, como los comentados Andújar o Berlocq, tienen ventaja, pues están mucho más acostumbrados a peloteos y puntos largos.

En cambio, los pegadores sufren, pues van acumulando impotencia al ver como sus golpes ganadores son devueltos una y otra vez. Y esa frustración acaba por desquiciarlos y hacer que pierdan.

El otro factor influyente en Miami es el calor y la humedad. Se está jugando a temperaturas de 30º y la humedad constante que hay en las pistas del Sony Ericsson Open, provoca que muchos jugadores no se encuentren nada cómodos. Aquellos que no están acostumbrados a estas condiciones, en ocasiones no pueden respirar adecuadamente, y todos ellos sudan mucho más que en otros torneos.

Cada torneo es diferente, aunque tengan la misma categoría y se juegue en el mismo tipo de pista, a la hora de jugar, todo puede cambiar. Este año en Miami se ha visto la grandeza (o miseria) de este deporte, cualquiera puede ganar a cualquiera.

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