Jankovic, ante el reto de superarse a sí misma

Vuelve a jugar el último torneo que ganó

La cercanía del BNP Paribas Open trae buenos recuerdos a la serbia Jelena Jankovic. En Indian Wells ganó el año pasado y este año intentará repetir el título para demostrar que ha vuelto a ser la que era. Después de muchos altibajos, está aquí para quedarse y para ello necesita un triunfo.

Su juego ha vuelto a despertar de la siesta en la que se meció desde que perdiera el número uno, allá por febrero de 2009. Dieciocho semanas, diecisiete de ellas seguidas, había sido la máxima autoridad en un tenis femenino tan falto de líderes.

En los tres últimos torneos que ha jugado ha alcanzado las semifinales (Dubai y Qatar) y la final (Monterrey). Poco a poco va recuperando ese juego que le llevó al número uno en agosto de 2008. Durante una semana paladeó el sabor del liderato, hasta que Ana Ivanovic volvió a coger lo que era suyo.

Aguantó al acecho de su compatriota pero se le adelantó la estadounidense Serena Williams para coger el número uno que, finalmente, recalaría durante cuatro meses en Jankovic. Desde entonces, no ha vuelto a rondar lo más alto de la clasificación, pero tampoco ha abandonado el top 10 en ningún momento.

Jelena Jankovic

Pese a los malos resultados, terminó el año en el número ocho de la clasificación, más por demérito de las otras jugadoras que por mérito de ella. Donde sí ha notado el bajón de juego ha sido en sus ganancias, que han disminuido desde los tres millones y medio de dólares de 2008 a los escasos dos millones de 2010.

Poco a poco está recuperando su juego. Cayó de un 75% de victorias en 2008 a cerca del 60% de triunfos el año pasado, esto es, ganó un poco más de la mitad de los partidos que jugó. Este año, con dos meses y medio transcurridos, lleva un porcentaje similar al de 2008.

Jelena Jankovic

Una semifinal, una final y un título. Este fue el pobre balance de la serbia en 2010. Más bien, de la primera mitad del año, hasta finales de mayo. Después, llegó el caos absoluto a su temporada. Llegó a alguna ronda más de dieciseisavos, pero sobre todo se convirtieron en su frontera los treintaidosavos de final.

La final fue en Italia. En el torneo de Roma, Jankovic pasó a la historia del tenis al convertirse en la tenista que mayor derrota había infligido a la mayor de las hermanas Williams. Un 6-0 y 6-1 en cuartos de final supuso que por primera vez Venus Williams se fuera de un partido sin ganar al menos dos juegos.

La hazaña continuó en semifinales, donde batió a la número 1 del mundo, la hermana pequeña, y salvando un punto de partido. Por primera vez, alguien se imponía a las dos Williams en el mismo torneo en menos de 24 horas. Pero fue nadar y nadar para terminar muriendo en la orilla, a manos de María José Martínez en la final.

El único título llegó en la pista que visitará estos días. Indian Wells es por ello un punto central en su temporada de este año. Volver a vencer aquí significaría cerrar atrás una etapa para olvidar, marcar un hito sobre el que iniciar una nueva época de victorias.

La tarea no será fácil. En cuartos esperaría la belga Kim Clijsters, mientras que en semifinales, la rival sería con casi toda probabilidad, la rusa Vera Zvonareva. La serbia, mientras tanto, se lo toma como un desafío, conocedora de lo complicado que será retener el único trofeo que logró en 2010.

El cambio a 2011 ha supuesto para Jankovic dar esquinazo a las lesiones, los malos resultados y ese juego pobre que mostró en la última etapa del año pasado. En gran parte, gracias al cambio de entrenador. La figura de Andrei Pavel le ha dado la confianza suficiente para llegar a las rondas finales en los últimos tres torneos, algo que puede superar en Indian Wells.

Pavel es el mejor tenista rumano de los últimos veinte años, y llegó a actuar de seleccionador de su país para la Copa Davis antes de unir su carrera a la de Jankovic. Sustituyó en el cargo al anterior técnico de la serbia, Ricardo Sánchez.

Con él empezó a trabajar en diciembre, de cara al nuevo año. Tras el primer grande de la temporada, la carga de trabajo aumentó exponencialmente para desarrollar las posibilidades del juego de la serbia. Jankovic aclaró que volvía a sentirse segura de sí misma y en el camino correcto.

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