Grand Slam Andy Murray: Lo mejor está por venir

Murray

Ser el mejor en los tiempos que corren es muy difícil. Andy Murray bordeó la gloria grande en dos oportunidades, pero nunca pudo completar la ilusión. Aún no ha podido romper el esquema Federer-Nadal, como sí lo han hecho Djokovic y Del Potro. Y por más de que haya ganado el Masters 1000 de Toronto en los dos últimos años, la prematura eliminación en el US Open 2010 lo coloca en una zona de incertidumbre. Hoy, con 23 años, el escocés se ilusiona y desilusiona; es consciente de que si no se entrega al cien porciento nunca podrá ganar un Grand Slam. "Si Andy comienza a jugarse todo en cada punto, podrá tirar la puerta abajo", lanzó John Lloyd, su capitán de la Copa Davis.

"Si di el cien porciento de mí", aclaró furiosamente Murray, según recogió la agencia ANSA. ¿Entonces? Las versiones, una del propio protagonista, y la otra de quienes lo siguen desde afuera, no concuerdan en lo absoluto. Su juego ofensivo, muy bien plasmado en la pasada cita en Toronto, no alcanzó para seguir raqueteando en Nueva York, y terminó siendo expulsado por el suizo Wawrinka en tercera ronda. Otra vez, el cuatro del mundo, único británico en el top 200, debilitó la esperanza de un pueblo. Otra vez, pero con más fuerza, muchos se han de preguntar: ¿podrá vestir su vitrina con un título de Grand Slam?

Las únicas finales de Grand Slam que alcanzó Murray fueron en el US Open 2008 y en el Abierto de Australia de 2010. En ambas fue masacrado por Roger Federer, aunque su forma de jugar, distinta, entusiasmó a propios y ajenos. Este año su perfomance en torneos 'majors' no ha sido muy buena: del Roland Garros se despidió en cuarta ronda, en Wimbledon no pasó de la semifinales y en el US Open estuvo peor que en 2006. Si uno hace la mezcla, entenderá la "desmotivación" de este tenista de Glasgow. "Es posible que nunca gane un torneo de Grand Slam", dijo en caliente Murray tras ser eliminado en Estados Unidos, según informó ANSA. Sí, es posible, pero de ahí a que lo menciones, Andrew...

¿Falta de entrenador?
"Hace cinco o seis días que me decían que estaba jugando un tenis genial y si pensaría en seguir sin entrenador. Ahora no puedo apurarme por culpa de un único partido. No hay que entrar en pánico, me tomaré mi tiempo", había declarado Murray, según recordó el periodista Jorge Viale en su columna de la web Espndeportes. Es cierto: cuando ganó el Masters 1000 de Toronto, todos pensaron que la carencia de un entrenador le había sido fructífera. Ahora, con la eliminación aún fresca, el debate resurge. Próxima parada: Shanghai.

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