Twitter Tenistas: La red social predilecta de los jugadores
En el momento que nacen estas líneas, Serena Williams, algo emocionada escribe: "¡Me acabo de enterar que mi entrenador Mackie Shilstone tiene una IPAD! ¡Está en el grupo de la moda!". Andy Murray desliza nostalgia desde sus dedos y en menos de 140 caracteres le confía a sus seguidores: "Mi viejo entrenador, Pato Alvarez, me vino a ver. Es tan bueno verlo, él era grande para mí". Y Andy Roddick simplemente suplica que la lluvia se vaya de una vez por todas con el siguiente reclamo: "Rain, raing, go away". La conclusión no tarda en llegar: Twitter se ha convertido en la red social predilecta, segura y sencilla de los tenistas
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No es casualidad aludir a estas tres figuras del tenis mundial para introducir esta nota. Su presencia se debe a que ellos comenzaron a forjar el camino para que la red social Twitter se haya convertido en el fenómeno que es hoy en día. Al punto que la mayoría de sus colegas y amigos del circuito han emulado esta modalidad, por ello desde los/as tenistas más popular hasta los menos, tienen su cuenta en Twitter para contar y liberar día a día o segundo a segundo cada uno de sus sentimientos. También para compartir fotos o vídeos con sus seguidores (algunos de ellos lo compartimos en este post).
Así, forjaron una tendencia que no parece tener techo para la sencilla red social que funciona en base a textos de un máximo de 140 caracteres, el principal servicio de microblogging en la red es el mejor ejemplo de que la simplicidad funciona, sirve, comunica y genera adeptos. A diferencia de Facebook, en esta red no hay 'amigos' sino 'seguidores' y las infinitas posibilidades de comunicación que ofrecen otras redes sociales se reducen a miniposts (tweets) y al envío de mensajes entre usuarios, privados o públicos, a través del web o el teléfono móvil. Un pequeño servicio para una comunidad tan grande. Bien se podría decir entonces que el Twitter es el nuevo y, por ahora, duradero, fetiche de los tenistas. ¿Cuándo surgió todo? La explosión tiene su origen en Wimbledon 2009 cuando casi un millón de aficionados al deporte de la raqueta siguieron las emociones e impresiones de Serena Williams al ganarle a su hermana Venus en la final cómo si estuvieran al lado de la estadounidense ("Es un placer competir contra ti, me hacéis trabajar duro...", decía la tenista) mientras otros jugadores profesionales también escribían sus "micro-impresiones" de lo que les sucedía. Desde ese momento fue creciendo la bola de nieve y en el camino contagió a todos por igual.
La mayor parte de los deportistas que emplean esta herramienta como medio de comunicación, por un momento se ponen el traje de aficionado. ¿A qué nos referimos? Simple: muchos se decidieron a iniciar este aventura en Twitter por el hecho de que a ellos les encantaría saber que hacen o que piensan minuto a minuto sus ídolos. También otros crearon esta cuenta para solucionar de algún modo ruidos, rumores, falsas versiones y problemas de comunicación con el exterior y la prensa en general. De hecho, ésta, quizá, sea la razón más valida y concreta. Ejemplo: Juan Martín del Potro, cansado de tantas mentiras en torno a su lesión, comenzó a utilizar esta red para aclarar y contar cada paso de su recuperación. Basta de noticias absurdas, sin sentido y carente de fuentes. Pero esto no es una novedad: dicha utilidad ya la demostró, por caso, el argentino Manu Ginóbili, quien no necesitó de intermediarios para contar sobre su paternidad, anunciar su baja del Mundial de Turquía o la renovación con los Spurs: gastó algunos segundos de su vida cotidiana para desarrollar en 140 caracteres su novedad, sin distorsiones ni falsas versiones. Federer le dio prioridad a una red social -en este caso Facebook- para dar a conocer a sus mellizas recién nacidas. Pico Mónaco incursionó en este planeta hace poco. Y lo hace por el simple hecho de mantener un contacto seguido y tendido con sus fans. Desde su Twitter contó su aventura en Sudáfrica y también desde ahí recibe el cariño de sus admiradores y se anima a reconocer que él mismo puede seguir lo que hacen sus ídolos. Es decir, este medio es capaz de generar una atracción recíproca: todos dan, pero también todos reciben. Otro motivo fundamental para "twittear" nace a partir del poco tiempo que tienen los profesionales para estar en contacto con sus seres amados dado el extenuante calendario que ofrece la ATP y la WTA. Ahora, gracias a esta herramienta, en unos pocos segundos desde cualquier rincón del planeta que tenga conexión a Internet, habrá comunicación.
Pero claro, hay más. Y este mundillo es amplio y también da para todo. Roddick, Serena y Murray son, sin dudas los referentes en este nueva dimensión. La menor de las Williams es la más popular y en este momento la siguen 1.700.136 personas. Roddick esta por debajo con 317.972 y el británico es seguido por 186.245. De este modo, día a día consiguen direccionar a sus seguidores hacia la información y los intereses que ellos buscan. ¿Un ejemplo? Murray en algún momento invitó desde su perfil a un "adgame" creado por Head, su marca de raquetas. ¿Qué genera esto? Una acción de marketing brillante y muy bien resuelta. Y lo mejor: sin ningún tipo de coste. En tanto, los fanáticos, curiosos y aficionados de todas partes del planeta, viven la fantasía de estar en contacto con sus deportistas admirados. Todos ríen y nunca jamás, nadie pierde.



















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