Thomas Muster: Retorno a las pistas

Mus

"Fueron unas largas vacaciones", reflexiona Thomas Muster, el mejor tenista austríaco de todos los tiempos, quien a sus 42 años anunció que volverá a ponerse los cortos y jugar el challenger de Braunschweig (28 de junio al 4 de julio) en Alemania. Y lo hará tanto en singles como dobles. Sus palabras que marcan el regreso guardan nostalgia de ese difícil 1999 cuando decidió pausar su gloriosa carrera. "En aquel momento me limité a decir que me iba de vacaciones y ahora estoy de vuelta", repite orgulloso el mágico zurdo que en aquel entonces decidió trasladarse con su familia a Australia, donde estuvo a cargo de una granja. Luego volvió a su país y se hizo cargo del equipo de Copa Davis. La vida y obra de Muster perfectamente podría llevarse a Hollywood: su historia encajaría de lujo en el guíon de cualquier director del séptimo arte. Y el film, sería un éxito. ¿El título? "El Rey de la Tierra", tal como se lo conocía en el circuito cuando competía. Es cierto que hoy en día el actor principal de la tierra batida es, por escándalo, Rafael Nadal, pero la impresionante zurda del austriaco perdurará por siempre en la historia del deporte de la raqueta.

Muster

¿Las razones? Es dueño de 44 títulos, 40 de ellos cosechados en polvo de ladrillo (Roland Garros 1995 y 3 Masters Series son los destacados). Pero hay más: acumuló 40 victorias consecutivas en dicha superficie (tercera marca histórica, detrás de las de Rafa Nadal y Guillermo Vilas) es el sexto jugador de la historia con más victorias seguidas en torneos abiertos (35) y además por Copa Davis sólo perdió un juego de 30 disputados sobre tierra. Todos esos imponentes registros explican porqué en febrero de 1996 alcanzó la cúspide del tenis mundial y se convirtió, durante 6 semanas initerrumpidas, como el tenista número uno de la ATP.

Un día Muster (derecha) se enojó con el juez de silla, y casi lo tira...

Pero no toda la vida de este tenista que regresará a poner su magia en la arcilla alemana se resume en hechos deportivos, por eso su vida bien podría pasar a la pantalla grande. Y para narrar esto viajamos en el tiempo: en la medianoche del primero de abril de 1989, Muster abandonó el National Center de Cayo Vizcaíno (Florida, EE UU) tras derrotar a Yannick Noah en las semifinales del Abierto de Key Biscaine y se dirigió al Bayside, un centro comercial de Miami, y de pronto todo se convirtió en tragedia: mientras recogía una bolsa del maletero de su vehículo, un conductor en estado de embriaguez lo embistió a toda velocidad en un área limitada a 30 kilómetros por hora y él terminó bajo la carrocería de su auto. El accidente casi termina con su pierna, pero la sonrisa y las ganas de salir adelante se conservaron con total naturaleza.

"Estas cosas pueden sucederle a cualquiera. Debo estar contento por haber salvado mi vida. Sé que va a ser una lesión difícil de curar, pero tengo fe en los médicos y espero volver a jugar muy pronto", anunció con el pecho cargado de optimismo tras el accidente. Esas palabras fueron el mejor material de motivación. Para él y para todo su entorno. Es que su complicada situación golpeó fuerte en su país y los mejores especialistas en lesiones de rodilla se encargaron del tenista: estudiaron un plan y sin perder tiempo lo operaron en Viena. Luego, un equipo de fisioterapeutas diseñó un aparato especial para que pudiera entrenarse, algo que Muster hizo como si estuviera sano. Con esa convicción digna de un Dios devoró etapas y tiempo para comenzar a entrenarse con una máquina lanzapelotas que le servía de rival imaginario (ver video). "Volver a golpear una pelota fue una sensación tan agradable como volver a ganar un torneo", recuerda feliz el ex número uno del mundo. Solo con la voluntad y entereza que Thomas volcó en su recuperación logró dejar mudos a los doctores. Otro mortal muy difícilmente lo hubiese logrado: a los cuatro meses dejó las muletas y comenzó la etapa de recuperación. Los médicos vaticinaron al menos 10 meses para volver a las pistas y el austríaco lo hizo con cuatro meses de anticipación, incluso, llegando a los cuartos de final de Barcelona. Pero el dato más asombroso es que luego de la lesión que lo alejó 6 meses de los terrenos de juego, obtuvo 24 títulos.

Ahora, entonces, comienza un nuevo capítulo. Con 42 años en la espalda pero con las ganas y el ímpetu de un chaval, el mejor tenista austríaco volverá a las pistas once años después de su retiro aceptando la invitación para el torneo abierto Nord/LB pactado para el 28 de junio en Braunschweig, Alemania. Y este es el comienzo de una nueva era, ya que aseguró que planea seguir jugando: "Todavía me encanta el tenis competitivo. No voy a apuntar demasiado alto, sino sencillamente jugar mi mejor tenis para ver a dónde me lleva". Los aficionados del tenis, agradecemos haber oído esas palabras. ¿Cómo seguirá esta película? No sabemos, lo único seguro es que para los créditos del final, falta mucho, pero mucho tiempo. Thomas Muster - Nació el 2 de octubre de 1967 (42 años) en Leibnitz, Austria - Estatura: 5'11" (180 cm) - Peso: 165 lbs (75 kg) - Juego: Zurdo, revés a un mano - Profesional desde: 1985 - Dinero ganado:US$ 12.225.910 - Récord partidos individuales: 622 - 271 - Récord partidos dobles: 56 - 91 - Títulos individuales: 44 - Títulos dobles: 1 - Mejor ranking individual: 1 (12 de febrero de 1996) - Mejor ranking dobles: 94 (7 de noviembre de 1988)

Comentarios recientes