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[Números 1 del tenis] Ilie Nastase: Cuando el tenis era locura

Escrito el 2 de Febrero de 2010, 22:58 en Noticias | Sin Comentarios » Retweet este post

Illie Nastase

Ilie Nastase siempre fue una oveja negra del tenis y en un deporte cada vez mas mecanizado en el cual los saques van a mil kilómetros por hora, la historia siempre le guardará un lugar a un loco de la raqueta que a su talento natural para el tenis, le agregó carisma y alegría en todas las pistas del deporte blanco, en las que paseó su figura.

Nacido el 19 de julio de 1946 en Bucarest, Nastase fue el primer rumano en destacarse en el tenis mundial, y fue la principal razón por la que Rumania llegó a tres finales de la Copa Davis, en los años 1969, 1971 y 1972.

Su primer título importante vino en el Torneo de Roma de 1970, donde venció en la final al checoslovaco Jan Kodes, posterior vencedor del Abierto de Franca.

Su habilidad con la raqueta lo transformaron en un versátil jugador, que podía destacarse en cualquier superficie. Era un experto en poner la bola fuera del alcance del oponente, con golpes de fondo precisos, una excelente devolución de saque, un saque con muchas variantes, y vistosas voleas.

Podía adaptarse al juego de saque y red cuando jugaba en pistas de hierba, y al juego de fondo en superficies más lentas. No obstante, su frágil temperamento le hacía perder la concentración en muchos momentos, y desinflaban su juego.

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Era todo un personaje que iba más allá, incluso de las reglas del propio deporte, con un gran humor dentro de la pista y una reputación por sus modos poco honestos de conseguir ventajas en el juego, que le hizo ganarse el mote de “Nasty” (sucio) o el mayormente conocido “Bufón de Bucarest”.

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En su carrera sufrió innumerables multas, descalificaciones y suspensiones, en un deporte acostumbrado a los buenos modales y a la caballerosidad.

Ilie Nastase

En 1972 tuvo su desilusión más grande al perder la final de Wimbledon, cuando Stan Smith lo derrotó en 5 apretados sets, en una de las finales de Wimbledon más emocionantes de la historia. Meses más tarde tuvo su gran consuelo al ganar el US Open, en 5 sets ante Arthur Ashe tras estar abajo 2-4, y con servicio para Ashe en el cuarto set. Este fue su único título importante sobre hierba en su carrera. A finales de ese año logró su segundo Masters consecutivo, al vencer a Smith en la final en Barcelona.

Muchas de sus colegas llegaron a no dirigirle la palabra por algunas de sus locas actitudes, como meter el saque directamente al cuerpo del juez de cancha, o hablar permanentemente con el público, y hasta saltar la red pasando al campo rival en algunas ocasiones.

Aún así, Nastase fue incluido en el Salón Internacional de la Fama del Tenis en 1991. La revista TENNIS lo ubicó en el puesto 28 dentro de los 40 mejores jugadores/as de la Era Open, un jugador que para muchos es el talento natural más puro en haber levantado una raqueta.

En 1973 conquistó 15 títulos de individuales, superando los 12 del año anterior, y 8 de dobles. En su segunda final en el Torneo de Roland Garros, venció al yugoslavo Nikola Pilić en tres sets y derrotó a Tom Okker en la final del Masters en Boston por 6-3 7-5 4-6 6-3. Ese año se consagró como Nº1 del mundo, en el primer año de rankings computerizados.

imgLos años posteriores fueron fructíferos en cuanto a títulos, pero quizás ninguno llegó al nivel de 1973.

Su buen humor era permanente. En una ocasión dijo: “Nunca avisé a la Policía cuando me robaron la tarjeta de crédito, porque sea quien sea el que me la robara, gasta menos que mi mujer”.

Así vivía Nastase, siempre al límite, sin privarse por ejemplo de escribir dos novelas y en la actualidad ser el máximo dirigente del tenis rumano, un payaso maldito que pintaba de otro color el deporte blanco por todo el mundo.

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