Mark Philippoussis: un grande en grandes problemas

philippoussis.jpgLos idas y vueltas de la vida son para algunos una perdición. Tal es el caso de Mark Philippoussis, una gran promesa del tenis pero una gran realidad de fracaso. Philippoussis estuvo en todos los lugares que todos quisimos o quisiéramos estar, en el top del tenis, inmerso en los lujos excéntricos y envueltos en rumores de los más deseados affaires que puedan tenerse. Era un (sino el más) deseado "Lover Boy" que todas querían. Hoy, lejos de esos días, tira "manotazos de ahogado" para salir del profundo pozo económico que está sujeto. Tal fue el extremo de su desastre económico que el año pasado una compañía financiera le reclamó unos 914.040 euros y su casa de Melbourne, en la que vive con su madre, por unas letras impagas de su propiedad. Increíblemente, y tras una carrera de 7 millones de dólares, Philippoussis está sin dinero. Su vida fue siempre en ascenso. Desde que tomó una raqueta en sus manos, a tan sólo seis años de edad, sabría que ese instrumento sería el ascenso hacia la fama y todo lo que pretendía de su vida. Quien se destacara por tener los servicios más rápidos del circuito (221 km/h), además de alcanzar el status de héroe nacional por la conquista de la Copa Davis en 1999 y 2003, lentamente comenzó a destacarse por su vida pública fuera de las pistas. A mediados del 2000, ya con el puesto 8º del ranking ATP en el olvido y una gran cantidad de lesiones en su haber, Philippoussis comenzó a volcar su imagen por una más polémica y fue relacionado con distintas celebridades del ambiente, hecho que fue definitivamente deteriorando su carrera. Su pico mediático fue cuando salió, aunque poco tiempo, con Paris Hilton, durante su romance público con la cantante australiana Delta Goodrem. En esa misma época, distintas revistas del corazón lo relacionaban con la actriz Alexis Barbara. Para esta altura, su carrera en el tenis ya estaba en caída libre. En 2007, luego de entradas, salidas, abandonos y retornos del tenis, participó en el reality "Age of Love", donde conoció a Amanda Salinas, quien sería también su pareja durante dos años. En ese momento, Philippoussis estaba relacionado con la modelo Siobhan Parekh. Su poca inteligencia para separar su carrera de su vida privada fue el principio del fin de este lejano prometedor tenista. Esa vida, de excesos en la mayor parte de las veces, lo llevó literalmente a la ruina económica. En la actualidad, mantiene una relación con la estrella de Hollywood Jennifer Espósito y los más cercanos dicen que el jugador ha sentado la cabeza. El australiano sabe que el dinero está, definitivamente, en el tenis profesional y es por ello que es su primera intención regresar al circuito profesional de la ATP, aunque traiga consigo seis operaciones de rodilla. Por ahora, el Challenger de Dallas es una buena oportunidad para volver, ya sea por comenzar a tomar ritmo nuevamente, o por los 50 mil dólares de premios, y aunque para cubrir sus deudas les falten un par de ceros más, puede ser un buen principio.

Comentarios recientes